dimarts, 24 de juny de 2008

CATALANISMOS INTOLERABLES EN ALCOY

A pesar de los ímprobos esfuerzos realizados por nuestro querido Ayuntamiento, sabiamente dirigido por el Partido Popular, para evitar todo atisbo de catalanismo en nuestra querida y bonita ciudad de Alcoy, todavía observamos ejemplos de esta herejía que está tratando de disolver nuestra hermosa cultura valenciana, especialmente a nuestro milenario y dulce idioma valenciano.

Sin más preámbulos voy a entrar en materia. Todos los años nuestro bien ponderado Ayuntamiento levanta en el zaguán de la Casa Consistorial un bonito belén. Pero se les escapa siempre un elemento catalanista en su montaje. Me estoy refiriendo a la figurilla del caganer (Dios mío que expresión) que en él aparece. Y digo que esto es intolerable por tratarse de una costumbre de Cataluña y no del bonito Reino de Valencia. Sí, ya se que en Alcoy la figura del hombre cagando es muy antigua, más de cien años, pero es que el catalanismo es muy antiguo también, como también es ancestral la rabia que nos tienen en Cataluña por tener nosotros los valencianos este clima, este sol, esta paella, estas nuestras mujeres, y esta gracia insuperable. Por tanto, rogaría a nuestro excelso Ayuntamiento que suprima dicha figurita, no me atrevo a pronunciar su nombre, y que en años sucesivos no reaparezca. Es un catalanismo intolerable.

Otro aspecto en el que veo la mano de los traidores a su Patria Valenciana lo observo en el Tirisiti. Sí, pienso que es intolerable que este personaje tan popular, afamado y querido por los alcoyanos, vista a la catalana. Nunca se ha visto a un alcoyano de esa guisa, nunca. Entonces, por qué empeñarnos en consentir este atrevimiento que solo sirve para solaz de los catalanistas. Los verdaderos valencianos no podemos tolerar estos desmanes y debemos encontrar otra vestimenta al Tirisiti; con lo guapet que estaría con traje fallero. Pienso que esta observación mía nuestro insigne Ayuntamiento debería de tener en cuenta. La vestimenta del Tirisiti es un catalanismo intolerable. También en la representación del Tirisiti adivino yo la mano catalanista en la escena final, la del globo de Milà. Considero una verdadera e intolerable provocación el recurso a un evento protagonizado por el barcelonés José Nicasio Milá de la Roca i Guilla, por muy de derechas y católico que fuera. Con lo bonito y patriótico que sería acabar la representación del Tirisiti con una alusión tan nuestra como el Paradalot de Alcoy, sí hombre, sí, aquel carro impulsado por el viento con el que pretendió volar un alcoyano allá por los años finales del siglo XVIII tomando carrerilla desde el barranco del Zinc.

Finalmente, creo que es mi obligación referirme a la actual consellera de Cultura. Ella es culpable de estos catalanismos intolerables. Sé que lo disimula muy bien, pero no se puede consentir que la cultura esté en manos de una señora con el apellido Miró, apellido de los más catalanes que existen. Se le ve el plumero, y yo así lo veo y así lo denuncio. Aunque defienda nuestra querida lengua valenciana en castellano, y por tanto, en teoría, y sólo en teoría, la hace poco sospechosa de catalanismo, sin embargo se le ve el plumero, repito. Va y a los pocos días de su declaración valencianista la señora Miró, no puedo con el apellido, da a conocer unas cartas del siglo XVI escritas en árabe procedentes de nuestro Archivo Municipal, dando así sutilmente a los catalanistas la razón cuando afirman estos que los moros hablaban árabe y no valenciano, como decimos y afirmamos los verdaderos valencianos. Intolerable esta acción de la señora concejala, no vuelvo a pronunciar su catalanísimo apellido. Disimula por una parte pero a mi no me engaña. Por todo ello, espero y ruego al señor alcalde de Alcoy que la destituya fulminantemente. No porque sea culturalmente una verdadera analfabeta, como se empeña continuamente en demostrarnos, sino por su catalanismo propio de sus orígenes. Repito que se apellida Miró. INTOLERABLE.

Por lo demás, considero muy acertada la política anticatalanista de nuestro admirado y ejemplar Ayuntamiento. Los carteles en castellano sólo, el destrozo de la toponímia, la supresión de las Jornadas de Sociolingüística, el poco respeto al románico catalán de la ciudad, la utilización del verdadero nombre de Alcoy , y otros más aspectos que van a evitar la catalanización de nuestra querida y hermosa ciudad.

Lástima que el belén, el Tirisiti y la consellera de Cultura sean aspectos que empañan esta política de verdadero valencianismo, pero estoy seguro que el recto proceder de nuestro alcalde sabrá corregir estas pequeñas difunciones. Yo, señor Sedano, estaré siempre alerta a cualquier acto que desvirtúe nuestro valencianismo, sólo pido que el campo de golf a construir próximamente en Alcoy lo sea en terrenos de mi propiedad o colindantes, por aquello de la especulación Un pequeño favor que sólo es un minúsculo pago a mis desvelos en pro de Alcoy y de la Comunidad Valenciana.