dimarts, 16 de març de 2010

EL PARTIDO POPULAR Y CUBA

Tenemos actualmente al Partido Popular y a sus corifeos alborotados con motivo de la muerte de un miembro de la oposición al régimen cubano después de una huelga de hambre y de purgar muchos años en la cárcel.

Pero, ¿qué pasa en Cuba? Lo desconozco, está muy lejos de España; sin embargo sí que sé que no hace mucho en este país –España- había una dictadura, y toda esta tropa del Partido Popular durante ese tiempo estuvo muy calladita. Bueno, muy calladita parte de ella, porque la otra colaboraba con el régimen franquista; ese régimen fascista que torturaba a los miembros de la oposición; ese régimen fascista que lanzaba de vez en cuando a los miembros de la oposición por las ventanas de las comisarías, como los casos de Enrique Ruano y de Julián Grimau; ese régimen fascista que perseguía la libertad de expresión; ese régimen fascista que nos impedía a los valencianos aprender nuestra propia lengua y cultura; ese régimen fascista que negaba la libertad sindical; ese régimen fascista que controlaba los teléfonos y el correo; sí, ese régimen fascista que tanto, tanto atentaba contra la libertad de la personas. Que oportunidad perdieron los que ahora critican Cuba de denunciar esa misma falta de libertad. Fraga, ya se sabe: un demócrata de toda la vida, ministro de Franco –nunca me cansaré de repetir que el franquismo fue un estado fascista, ilegal, torturador y terrorista-; Aznar, cara al sol y marchando sobre los luceros hacia Dios y el Imperio; y Rajoy, sí ¿y Rajoy?, ni estaba, ni se le esperaba. Y ahora queriendo darnos lecciones de libertad. Como decimos los valencianos: “quina barra, mare meua, quina barra”. Si tan defensores y partidarios son la libertad ¿por qué no lucharon por ella cuando no había?

Y lo mismo pasaba con esa prensa que ahora lanza furibundos ataques contra el régimen cubano por no respetar los Derechos Humanos (así, en mayúscula), y en su tiempo no solo callaba con la violación que de esos mismos Derechos Humanos (así, en mayúscula) se hacía en España, sino que colaboraba con ese régimen fascista, ilegal, torturador y terrorista.

Pero, de verdad, ¿qué pasa en Cuba? Sencillamente que el pueblo cubano está saciado de educación y de sanidad (ojala pudiéramos decir aquí lo mismo), pero tiene hambre de libertad y de poder comprar bienes materiales que les permitan mejorar su nivel de vida. En esto último tiene mucha culpa el bloqueo que Estados Unidos y sus países satélites hace años impusieron al régimen cubano. Pero de lo primero – la carencia de libertad- lo tiene el estalinismo en que cae el comunismo. En Cuba no se respetan los Derechos Humanos (así, en mayúscula), y hay que hacérselo saber a los Castro: su política está desprestigiando el socialismo y, al mismo tiempo, imponiéndole una dictadura política a su propio pueblo. Y caen –los Castro- en el error en el que tropiezan muchos dictadores: se creen eternos. Sin embargo, un día morirán y los regimenes basados en el culto a la personalidad y en la anulación de la libertad, no sobreviven mucho a sus fundadores. La Historia así nos lo enseña. Y deseo para Cuba que disfruten de la democracia dentro de nada. Es Cuba un país que nunca ha conocido esta Democracia, primero sojuzgados por los españoles, los cuales exterminaron totalmente a la primitiva población indígena, de tal manera que los cubanos actuales o bien son descendientes de europeos o de africanos; después por los estadounidenses, que convirtieron el país en un burdel y en un casino en manos de la Mafia y obligaron a los cubanos a entregarles Guantánamo, y de esto último no dicen nada los del Partido Popular, tan dados a la murga con el tema de Gibraltar pero olvidando que Ceuta y Melilla también son colonias. Sepan que también Guantánamo es una colonia impuesta por sus admirados Yankees; y cuando parecía que Fidel Castro liberaría Cuba va e implanta una dictadura comunista.

Los miembros –perdón por la expresión- del Partido Popular y sus medios de comunicación afines no tienen autoridad moral para dar lecciones de democracia basándose en la situación política de Cuba. Que calladitas –repito- tenían esas lecciones de Democracia en tiempos de Franco.

Y una prueba de lo que estoy diciendo –el que el PP no tiene autoridad moral pára dar lecciones de Democracia- las tenemos en la negativa a que Acció Cultural del País pudiera realizar un acto en la Casa de Cultura de Alcoy, en la manipulación constante de Canal 9, el no poder ver TV3 y en la censura a unas fotografías realizada por la Diputación de València. Esta es la Democracia del Partido Popular.